El Cuidado Del Caballo Adulto (Care of Older Horses)

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La "Humane Society of Utah", recibe numerosas quejas cada año, sobre caballos que están en "los huesos". Investigaciones acerca de las llamadas, revelan que muchos dueños de equinos, mencionan que se encuentran en ese estado de delg adez, porque ya son "viejos". El término "viejo" varía de propietario a propietario, pero fluctúa entre los 12 hasta los 34 años de edad.

Históricamente, la mayoría de los equinos no sobrevivían más de 15 años de edad, debido al inadecuado e inexistente cuidado veterinario. También, por la falta de conocimiento sobre su nutrición y el cuidado de los cascos. Hoy en día, se incrementaron los conocimientos acerca de los requerimientos que tienen éstos, gracias al cuidado avanzado del veterinario y a la atención del herrador. De igual manera, por la alza en los lazos personales entre los individuos y sus animales. En la actualidad, no es raro encontrar caballos y “ponnies” en un rango de edad entre los 20 y 30 años. El 15 de junio de 1978, el "Salt Lake Tribune", documentó una historia de un caballo de 43 años de edad llamado "Prince", el cual pertenecía al Dr. Frank Tyler, un profesor retirado de la Universidad de Utah.

Uno o más de los siguientes signos pueden ocurrir en los caballos de edad avanzada: dificultad para masticar los alimentos, debido a daños en la dentadura, caí da del labio inferior, balanceo en reversa, huecos hundidos debajo de los ojos, tos prolong ada o jadeo y cabello grisáceo. También, pueden perder su eficacia los riñones, hígado, corazón y el sistema inmune.

Es de suma importancia, que los dueños de estos caballos los lleven con regularidad al veterinario para su debido tratamiento. Con esto se reduce la carga de parásitos, previene enfermedades por medio de vacunas y la dentadura se mantiene con una mejor condición.

De igual manera, es importante mantener en buena calidad los cascos del caballo, "quitar" el escombro y así puedan tener más flexibilidad de movimiento. Se debe llamar al herrador para ajustar o cambiar los cascos regularmente, entre cada 8 a 10 semanas.

Los equinos más viejos deben mantenerse en un óptimo estado de salud, pues su cuerpo debe soportar los factores estresantes físicos y del ambiente, como: el calor, el frío, parásitos internos y externos, así como enfermedades. Usted debe sentir las costillas del animal al tacto, pero no verlos. Animales con sobrepeso sufren de artritis, problemas en piernas y pies. Animales con bajo peso no son capaces de soportar enfermedades, cambios extremos de temperatura, parásitos y estrés.

Los caballos deben ser examinados por sus propietarios de forma regular, si no a diario.

Esto para identificar los problemas antes de que sean graves. Se pueden notar cambios en el comportamiento, la orina, la ingesta de agua o dificultad para comer. Muchos caballos pierden volumen corporal antes de que una enfermedad grave pueda ser detectada por un propietario despistado. Heridas e incisiones sin tratar pueden poner en riesgo la vida del animal. Por lo tanto, es mucho más fácil y menos costoso, prevenir en lugar de corregir.

Los animales mayores de pastoreo no son capaces de com petir con los animales más jóvenes o más dominantes. Estos tienen que ser separados para permitirles una alimentación sin interrupción. De igual manera, deben ser suministrados con suplementos de vitaminas y minerales.

En casos donde los animales han sido parte de la familia por muchos años, y están sufriendo por una enfermedad intratable, lesiones, pérdida de peso y otras condiciones serias; muchos propietarios se encuentran en la difícil tarea de tomar una decisión para que el veterinario acabe humanamente con la vida de éste. Algunos no quieren ver que el animal está sufriendo y esperan que muera de causas naturales y así no tomar una decisión.

Cuando un caballo está en recuperación o suf riendo y no cuenta con un amo cariñoso, para que le llame al veterinario, y así darle una muerte humana. Por lo regular, se les encuentra tirados sobre sus costados, débiles por los intentos de ponerse en pie. En algunos casos, las aves de rapiña atacan los ojos, el recto y los genitales de los animales incapacitados.

Mientras un caballo adulto se encuentre en un estado saludable y de alerta, coma bien y se encuentre en un peso óptim o; el propietario debe proveer una rutina de cuidados. Esto incluiría exámenes veterinarios, vacunas, "palpación" de toda la dentadura, atención del herrador, alimentos de calidad, agua, suplementos, ejercicio y su apropiada protección.

Puede presentarse el tiempo, donde el animal requiera ser liberado del dolor y sufrimiento de una enfermedad intratable. Es cuando el propietario debe tener la decencia de proveer una muerte digna y humana para dicho animal; el cual ha servido para él durante muchos años.

 

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