Ruido? Cual ruido? "Ladridos", la manzana de la discordia

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(Noise? What noise? "Barking", the Apple of Discord)

 

Una de las quejas que reciben las agencias de Control de Animales y la Sociedad Humanitaria de Utah "Humane Society of Utah", está relacionado con los aullidos y ladridos de los perros pertenecientes a los vecinos. El sonido de un perro ladrando puede ser ignorado por uno, pero ser extremadamente molesto para otro, quien vive en una misma distancia. A veces, el ladrido puede llegar a irritar debido a su frecuencia, patrón o tono particular. Además, algunas razas de perros como, el Husky Siberiano y el Malamute de Alaska, pueden crear aullidos y sonidos parecidos como si los estuvieran golpeando hasta causarles la muerte.

La reacción del dueño de un canino, al cual se le menciona que su mascota es irritante para los vecinos, es similar a la reacción de una madre, en una línea del supermercado. Donde, el niño pequeño hace intentos para llamar su atención, pero la madre ya conoce el "tono" de su hijo. Muchos dueños de caninos a los que se les confronta por vecinos u oficiales de Control de Animales, mencionan que su perro "no ladra" y que tal vez es el de un vecino.

Las agencias de Control de Animales llevan a cabo las ordenanzas para controlar a los caninos que causan molestia. Éstas usualmente incluyen las siguientes formas de expresión: "ruidos incluidos, pero no limitados a; aullidos, ladridos, quejidos u otros sonidos continuos y repetitivos. Los cuales causan malestar y perturbación a vecinos y otros", "aullidos, ladridos, lloriqueos u otros sonidos molestos, por un extenso periodo de tiempo", "ladridos y aullidos los cuales perturban la paz y tranquilidad de cualquier vecino o persona", o "ladridos, lloriqueos y aullidos o cualquier otro sonido molesto en un excesivo y continuo tiempo".

Cuando una agencia de Control de Animales recibe una queja de esto, usualmente se les pide que empiecen un registro de los ladridos. Esto documentará el problema y mostrará las fechas, tiempo y duración de éstos. El registro puede ser utilizado después por estas agencias o en la corte como evidencia del problema. Algunas personas han llevado grabaciones para mostrar cómo se escuchan los ladridos desde sus habitaciones. Otros han combinado audio y video grabaciones para documentar esto.

Un proceso legal exitoso en contra del dueño de un perro que ocasiona molestia, puede resultar en: multa monetaria, tiempo en prisión, que se deshagan del canino, entrenamiento de obediencia, silenciar o amordazar al animal en ciertos periodos de tiempo, collares de entrenamiento y aceptación de la jaula, enseñar al canino a no ladrar, etc. Esto puede tomar mucho tiempo (estar lejos de casa o tiempo fuera del trabajo), ser costoso (honorarios de los abogados), atender los procesos judiciales y hacer frente a ciertos alegatos, hasta que se declare culpable o inocente.

La “Humane Society of Utah “no tiene autoridad legal sobre las quejas de los ladridos; sin embargo, sí notificamos a los dueños de éstas y otras asociadas a: falta de alimento, agua, albergue, atención médica, etc. Nosotros creemos que es responsabilidad de los dueños de caninos el proveer un trato humano a su mascota. Pero se debe de extender ésta a los derechos de sus vecinos para que disfruten de sus propiedades y hogares.

También creemos que los dueños de los perros deben de darse cuenta que el ladrar es natural para estos animales, como lo es hablar en los humanos. Es su principal forma de comunicación con otros perros y con el mundo en general. Puede ser un ladrido de bienvenida para su amo, o uno de alarma en contra de un asaltante que está invadiendo la propiedad, o uno agresivo hacia algo amenazante, de alegría, o para delimitar el territorio, de alerta hacia otro animal, o como respuesta hacia la luna o un silbido. El ladrar puede ser un signo de soledad, aburrimiento, angustia, y cuando se quiere comunicar o llamar la atención de su amo. Sería poco razonable, no esperar una cierta cantidad de ladridos de cualquier canino.

Se han dado casos, en las que un vecino perturbado y frustrado, ha tomado las riendas por su propia mano, en lugar de contactar a las agencias de Control de Animales. Esto resulta en reportes de robo y desaparición de perros de sus lugares de confinamiento. Casos donde se han golpeado a los animales con diferentes objetos tales como: latas, piedras y ladrillos. Otros donde se les han rociado agua y sustancias nocivas como: pimienta y aerosoles químicos. Y casos donde se les han disparado y envenenado. Desafortunadamente, cuando ocurren estos incidentes, es muy difícil comprobar quién cometió la ofensa. Aunque, haya un historial de quejas de un vecino sospechoso.

La mayoría de los perros que causan molestia con sus ladridos se encuentran por lo regular amarrados en el patio o en algún tipo de perrera. Otros reclamos, los cuales no son muy comunes, son cuando se deja al canino correr libremente por el patio cercado. El instinto del animal es el de proteger su propiedad, el cual se incrementa cuando se le deja solo y con restricción de movimiento. Esto causa estrés para el animal haciéndolo sentir vulnerable y sin libertad de movimiento.

El perro puede ladrar a cada ruido que escuche, especialmente cuando no puede ver la fuente que la creó. Puede hacerlo a toda persona que pase o visite la propiedad, o hacerlo tiempo después de sentirse amenazado, esto como resultado del estrés acumulado. Eventualmente, puede ladrar por puro hábito, también conocido como ladrido por “aburrimiento”. Otro problema es que todos los perros no se adaptan cuando se les deja afuera por la noche. Los animales más jóvenes se pueden sentir temerosos y los adultos sufrir un malestar o dolor físico.

Los perros son por naturaleza animales sociables y son mejores cuando pertenecen a un grupo; sé ése amigo o su familia humana. Sí se les mantiene en el patio trasero sin interacción humana, eso es algo antinatural. El canino hará algo durante este tiempo como, excavar, patrullar la cerca, saltar sobre la barda, correr en círculos, comportarse destructivamente o ladrar.

La cura humana para un exceso de ladridos casi siempre incluye, entrenamiento profesional de la obediencia para ambos, el perro y su amo/familia. Casos muy difíciles pueden requerir de la asistencia de un especialista en el comportamiento de animales. Otros métodos incluyen la estimulación física y mental del canino, como: correr o caminar diariamente, jugar con la familia, juguetes propios, áreas designadas para excavar pues es un instinto natural. Ir de excursión los fines de semana (es permitido con correa en ciertos parques y Bosques Nacionales), jugar bajo supervisión con otros caninos del vecindario, etc. Ahora hay juguetes especiales, los cuales se pueden rellenar con comida y golosinas, manteniendo al animal ocupado por horas, mientras la comida se libera poco a poco. Un chapoteadero puede ser un oasis para los perros amantes del agua. ¡Sé creativo!

El ladrido que no es deseado es un problema frustrante que conlleva a un perro, amo y vecinos desdichados. Por lo regular, el problema se resuelve con trabajo creativo para beneficio de los involucrados.


The Humane Society of Utah
4242 South 300 West / PO Box 573659
Murray, Utah 84107 / 84157-3659
(801-261-2919, Extension 210)
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